
Es,
Olfo Bosé a sus veintiocho años, el menos conocido del clan Bosé-Dominguín. Nieto de Lucía y Luis Miguel, hijo (del primer matrimonio) de Lucía junior, sobrino de Miguel y hermano de Bimba, Rodolfo concentra en su torrente sanguíneo glóbulos rojos de torero, blancos de actor, plasma de cantante y plaquetas de modelo.
Un cócktel que
Olfo Bosé el benjamín de la familia ha recibido de golpe y que administra como puede, diversificado él mismo entre la escultura, la fotografía, la música, los viajes y la aventura hostelera del Hotel Monasterio Rocamador, en Badajoz, puesto en marcha por su madre y donde reside la mayor parte del año.
Olfo Bosé, que así le llaman los cercanos, ha heredado también las aletas de la nariz del clan (marca Bimba) y hasta hace bien poco podía leerse en su myspace muchas otras cosas, como por ejemplo, que le gustan "todas las películas para niños de Walt Disney", Harry Potter, Prince, U2, The Cabrilets y Miguel Bosé (ahí barre para casa), los documentales de National Geographic, el cine clásico, el Capitán Trueno y, sobre todo, Tintín, aventurero donde los haya y, según él mismo afirma, su alter ego infantil.
En ese mismo perfil ("el usuario ha cancelado su registro", reza ahora la web),
Olfo Bosé también exponía alguno de sus intereses, como "trabajar en lo mío y viajar para poder volver a trabajar", sacarse la espinita de "escribir mi propio destino sin puntos ni comas" y la enigmática frase de "conocer a la mujer de mi vida porque forma parte de ella".
Pero quizás lo más interesante es el repaso, ilustrativo y generoso, de todos sus "héroes". Ahí tiene para todos. Por ejemplo su madre, "la que me soporta y me conoce"; su padre "adoptado" Carlos, "el que sabe quién es y qué hace aquí"; la abuela Lucía, "un ángel caído en el mundo para hacernos recordar que somos como Dios, todos y cada uno de nosotros"; su otra abuela Mami Rita, "el ser más puro de corazón que se pueda uno cruzar"; su tío Miguel, "un hombre de recursos e infinitamente generoso con todos"; su hermana Bimba, "una guerrera aunque encontrase su paz antes de nacer" y, por último, aunque parece que no menos importante, su abuelo Luis Miguel, del que dice que, "sin él y sus pelotas no estaría escribiendo esto".